Es muy posible que nunca hayas oído hablar del término embajador de marca, pero seguro que te has topado con muchos de ellos en tu vida. Se trata de aquellas personas enamoradas de una marca determinada, que la publicitan entre sus allegados y la defienden ante posibles críticas o ataque
Es muy posible que nunca hayas oído hablar del término embajador de marca, pero seguro que te has topado con muchos de ellos en tu vida. Se trata de aquellas personas enamoradas de una marca determinada, que la publicitan entre sus allegados y la defienden ante posibles críticas o ataques. Es muy común entre los usuarios de Apple, por ejemplo, o los de la marca de motos Harley Davidson o los clientes habituales de Starbucks.
Un embajador de marca es lo mejor que le puede pasar a cualquier negocio. Con la llegada de internet a las empresas y las formas de comunicación digital, los embajadores de marca han proliferado. Son miembros activos de una comunidad de seguidores y valen su peso en oro.
Embajadores de marca en la comunicación 2.0.
En la era de internet, los parámetros de la comunicación han cambiado mucho respecto a hace 10 años. Por ejemplo, ha dado a los consumidores un poder que antes no tenían al establecer canales de comunicación bidireccional, donde la marca emite mensajes y el consumidor responde con feedback. Las marcas invierten recursos y tiempo en trabajar sus propios medios de comunicación con el público, como la página web, un blog, las redes sociales, etc. Y el resultado es que se genera una nueva relación entre la empresa y los usuarios, que pasan a formar parte de la comunidad de usuarios que arropa a la marca. Esta nueva realidad nos permite fidelizar a los consumidores y convertirlos en prosumidores, con una participación activa en la reputación de cualquier proyecto. Se establecen conversaciones en la red y las empresas necesitan el papel del embajador de marca para que hablen (bien) de ellas. Su papel es el de usuario-portavoz, encargado de promocionar las virtudes de la marca.¿Os acordáis del papel del fan? Ese seguidor incondicional de un grupo musical, de un programa de radio, de un producto es ahora un embajador de marca y tiene nuevas atribuciones adicionales. El objetivo es establecer con ellos relaciones que van más allá del mismo producto, sin que medie acuerdo comercial.