Con lo que cuesta conseguir que las visitas lleguen a tu web, lo peor que te puede pasar es que, una vez allí, decidan marcharse antes de tiempo. Lo cierto es que no es tarea fácil conseguir captar la atención de nuestros clientes potenciales y conseguir que realicen alguna acción: pedir
Con lo que cuesta conseguir que las visitas lleguen a tu web, lo peor que te puede pasar es que, una vez allí, decidan marcharse antes de tiempo. Lo cierto es que no es tarea fácil conseguir captar la atención de nuestros clientes potenciales y conseguir que realicen alguna acción: pedir información, comprar…
El porcentaje de rebote mide la cantidad de usuarios que abandonan un sitio web después de visitar solo una página. Cuando esa tasa es demasiado alta, nos indica que algo no funciona bien en nuestro sitio: o no ha encontrado lo que buscaba o no le resulta agradable o fácil navegar por ella.
Se trata de un tema sobre el que siempre debemos de estar alerta. A través de Google Analytics podemos y debemos revisar la tasa de rebote de nuestra web y, si no es satisfactoria, hay que investigar dónde radica el problema e intentar solucionarlo.
¿Qué puede motivar una elevada tasa de rebote?
Hay varios factores que pueden provocar que, cuando el visitante aterriza en nuestra web, se vaya antes de lo debido. Os proponemos repasar las causas más comunes que disparan la tasa de rebote de una web:- Navegabilidad deficiente: la experiencia del usuario al entrar en una web debe ser fácil y agradable. Si no encuentran de forma sencilla lo que están buscando, les obligamos a hacer demasiados clics o a dedicar demasiado tiempo a la búsqueda de algo concreto, probablemente abandonarán el sitio. Para evitarlo, debemos diseñar una web intuitiva, fácil de recorrer y muy clara en su planteamiento.
- Contenido desorganizado o mal jerarquizado: una web se divide en páginas o secciones que, a su vez, no deben de tener más de 3 niveles de profundidad (subcategorías). Lo ideal es que, desde la Home, el usuario tenga clara la estructura del contenido para poder dirigirse rápidamente donde le interesa. Sobre todo, hay que poner a la vista la sección de COMPRAR y la de CONTACTAR. Hay estudios que demuestran que el 50% de las ventas de una web se pierden porque el visitante no encuentra lo que busca.
- Elementos molestos: el contenido multimedia, la publicidad, música… suelen ser muy molestos para el usuario porque le llegan sin avisar y, sobre todo, sin desearlos. Elimina la música ambiental de tu web, a nadie le gusta. Controla y dosifica la publicidad. Y, sobre todo, descarta que la activación automática de un vídeo cuando aterrice un usuario en tu web.
- Prescinde del registro de usuarios: cuantas más barreras pongamos para acceder a nuestra web, más visitas vamos a perder. Limita el registro de datos para acciones como la compra o la petición de información. Y, si lo heces, escoge datos que sean fáciles de recordar por el usuario, como DNI, etc.